Firenze, la pequeña ciudad del arte
Lunes, 17 de Diciembre de 2007 por Sara
A menos de una hora de Bolonia en tren, y por 30€ el billete de ida y vuelta (sÃ, está cara la vida en Italia) nos plantamos en la capital de la Toscana, Florencia. Si Italia ya es arte de por sÃ, no dejará de sorprendernos la magnitud de las obras que nos encontramos a cada paso y al doblar cada esquina.
La estación de trenes Santa MarÃa Novella está justo detrás de la iglesia con el mismo nombre, en el inicio de lo que se considera el centro histórico de la ciudad. Desde allà se puede divisar la cúpula del duomo (catedral en italiano) ideada por el arquitecto Brunelleschi, famoso en su época por introducir el concepto de perspectiva en las construcciones. Las dimensiones descomunales de la catedral dejarán con la boca abierta a más de uno. En torno a la catedral hay varios lugares de paso obligado.
La GallerÃa dell’Accademia, donde entre otras obras de arte, se puede ver al auténtico David de Michelangelo. Si van un lunes, se encontrarán la Galleria cerrada, pero a cambio hay una réplica de la escultura en la Piazza della Signoria, junto al Palazzo Vecchio. En esta plaza el David no se encuentra solo, sino que le acompañan numerosas estatuas, como la Fontana del Nettuno, Perseo, el rapto de las Sabinas, y otras estatuas romanas. No muy lejos de allÃ, encontramos la casa-museo de Dante, y caminando hacia el rÃo, el museo Uffizi, donde se exponen famosas pinturas como El Nacimiento de Venus, de Botticelli.
Ya junto al rÃo se puede divisar una bonita vista dominada por el Ponte Vecchio, sobre el que están instaladas antiguas joyerÃas con siglos de historia. Cruzando el puente y subiendo por un camino de fácil acceso, llegamos al mirador de la ciudad, San Miniato al Monte, desde donde se divisa la panorámica más espectacular de Florencia.
A la hora de comprar souvenirs, no supone ningún problema, pues las calles están llenas de puestos donde venden de todo, y en la plaza del mercado central, se reunen numerosos vendedores que ofrecen una gran diversidad de productos ideales para regalo. Todo ello vigilado por el Porcellino, una estatua de un jabalà que, según cuenta la leyenda, si le tocas, volverás a Florencia. ¿Alguien quiere repetir?











Sara!!!
Me gusta mucho lo que leo, yo quiero irme a Bolonia!!! Jajajajaja!!!
Y no descarto la idea eh??? Tiempo al tiempo. Yo de momento, me estoy bajando las clases en italiano, jajaja, para cuando apruebe anatomÃa en enero (porque aprobaré ya, digo yo), ponerme con el italiano, asà no echaré de menos tener la mente ocupada.
Pues ale, a seguir escribiendo, que te tienen que contratar los de muchoviaje eh???
Un besote!!!
Clara, precisa y atrayente la descripción hecha de la ciudad de los Borgia. Para quienes no disponemos de euros suficientes es un placer, al menos, poder recorrerla con la imaginación. Adelante, Sara, que aún queda mundo por descubrir. Sin duda, que la mejor forma de conocer costumbres e idiosincracias de un pueblo, es recorrerlo palmo a palmo.