L’esperienza lavorativa di un giorno a Ferrara
Viernes, 8 de Febrero de 2008 por Sara
A las 7:30 suena el despertador (mira que me jode madrugar, pero todo sea por una buena causa). A las 9 en la oficina, sin piercings, vestida con ropa “clásica”, y escondiendo mi rasta y mi trenza. No me imagináis, ¿verdad?
Nuestra jefa, MarÃa (lo siento, pero nadie superará a mi primera “jefa” MarÃa, te echo de menos, tronqui) nos va a llevar a Ferrara para enseñarnos cómo se trabaja. Con mi compañero Santi, un siciliano al que no logro entender ni la mitad, pillo un bus hasta el pueblo de MarÃa. AllÃ, ella nos lleva en su coche hasta Ferrara, ciudad de la que está enamorada. (Nuria, no sabes lo que me he acordado de ti recorriéndome las calles).
Después de hacer un poco de turismo a paso italiano (lento), un par de monerÃas, y el segundo desayuno, a mediodÃa empezamos la “formación”. Entramos con MarÃa a una tienda, escuchamos su breve discurso, y tras ver cómo es rechazada, empieza nuestro turno: una mitad de Ferrara para Santi, y la otra para mi.
Empiezo a recorrer tiendas y negocios (y yo que pensaba que esto consistÃa en parar a la gente por la calle…) en las que debo hablar con los trabajadores y convencerles de que se hagan una tarjeta visa citibank. Después de entrar en más de 50, resultado: 0 tarjetas. MarÃa, que nos ha estado vigilando, me dice que trabajo muy bien, que tengo buena disposición ante el cliente, y que consigo que todos me escuchen. Vuelvo a lo de antes: resultado, 0 tarjetas. ¿Qué falla? Claramente no soy yo (uff menos mal) sino la estrategia de márketing del banco. En qué cabeza cabe que un propietario de un negocio, que se pasa todo el dÃa trabajando, quiera “perder” media hora de su valioso tiempo rellenando un formulario en el que tiene que dar datos como su número de cuenta, para que le hagamos una tarjeta que sabe que no va a usar en su vida.
Y, aparte de rellenar el fastidioso formulario, tenemos que conseguir que nos dé una fotocopia de su DNI, y otra de su Código Fiscal. ¡Venga ya!
Final del dÃa, con los pies destrozados por mis botas “clásicas”, y vuelvo a casa. ¿Triste, decepcionada, frustrada? No. Llego a casa con una sonrisa, feliz porque me he demostrado a mà misma que puedo captar la atención de todos si me lo propongo, porque hablo italiano, porque argumento en italiano, y porque al final de dÃa he acabado pensando en italiano. Y además he conocido Ferarra.
¿Creéis que debo seguir trabajando aqu�
Y aquà dejo una canción de Wöyza, que viene un poco a cuento.
“Tuve las piezas en mi mano de un puzzle incompleto donde toda la verdad se convertÃa en decreto, la ley, la fe, el rey, la piel pone el nivel de ser.
Delante de mi vista el cielo y el infierno son la pista, una lÃnea está marcada en Ceuta y Melilla, la libertad no es justa ni la justicia libre, la desigualdad existe.
Cuenta la historia que hay que conocer su pena y su gloria, que nadie nace y muere entre laureles, ya sabes que todo tiene un precio, hasta el aire que tú hueles.
Sientes la ausencia de humildad entre la gente, quieren aparentar constantemente, esclavos de sus vidas y sus mentes, somos una clase superviviente.
¿Y a quién regalas tu tiempo?, ¿y a quién regalas tu vida?, ¿y a quién le das tu aliento?, no puedes más.
El dinero siempre vuelve a los ricos, tú trabajas para ellos, para comprarlo ellos mismos, todo es made in Taiwan, Singapur o en la China, algodón de Portugal, fabricado en la India.
Vivimos un momento de inconsciencia, con esa incertidumbre laboral que desalienta, tenemos demasiado vicio, es poco constructivo, ellos lo prefieren porque amansan a las fieras.
La costumbre de que nadie escuche, nadie escuche, escúchame, yo quiero que me escuches, si aunque mi conciencia es mi palabra para que luches.”











pues claramente no
a no ser que cada dia te lleven a conocer una ciudad… yo creo que no te compensa, porque el rollito, ta bien un dia, dos tres, a lo sumo, pero es una hartura que te digan que no…. te lo digo por experiencia, ahora eso si, si te llevan a conocer la bella italia pos na a contar cuentos total… eso es el periodismo: contar cuentos
another question! ferrara que recuerdos…. el castillito, la catedral, la mura,… la ciudad que me descubrio el amor, y hoy justamente hace un año la conoci, hoy hago un añitoooo
dios… causalidades de la vida que 365 dias mas tardes estes tu alli….
que vida esta… en fin reina, hablamos!! besossss
Hay otras maneras de “vender” tarjetas… Encerradas en una pequeña oficina y con una lista de 300 nombres que han enganchado en alguna fuente de datos y… a llamar… y te llaman a las 10 de la noche de un dÃa de trabajo o a las 3 de la tarde de un sábado. Y la primera idea es mandarlas a pasear… pero son tan educadas… me llamo Isabel… y ¡claro! te empieza a hablar… y sabes que tienes que decir que no… pero escuchas… y al final de no sabes cómo desengancharte. Es la vida moderna, querida… Y mientras no haya otro trabajo… ahà se quedan.
Saludos