No es país para viejos
Miércoles, 20 de Febrero de 2008 por Sara
Americanada del Oeste de los ‘80 donde el sheriff y sus lacayos se dedican a filosofar sobre unos misteriosos crímenes, llegando a conclusiones tan “inteligentes” como “-¿porqué los coyotes no se han comido esos cadáveres? -será que los coyotes no comen mexicanos”. Por favor, ¿de verdad existen en alguna parte de Estados Unidos este tipo de “fuerzas de seguridad”?
Con su sombrero, sus gafas de sol, su cigarro y esa parsimonia tan característica del Oeste americano (a pesar de que, curiosamente, siempre están hasta las orejas de problemas que resolver), a cualquiera se le escapa un loco asesino que anda merodeando el lugar, con pelo de niña, con una botella de oxígeno como arma, y al que da vida Javier Bardem, que ahora por lo visto es nuestro producto nacional, con lo que nos damos a conocer en yankilandia.
Un cazador pasaba por uno de los escenarios de los crímenes, y por casualidad se topa con un maletín lleno de dinero, que por supuesto se lleva a su casa. Una vez que tiene el maletín en su poder, huye, tramando estrategias para que el verdadero dueño de la fortuna no lo encuentre (el asesino loco anda en su búsqueda, llevándose por delante a todo el que se le cruce por el camino). Entre el dinero hay un chip rastreador, que le facilitará la tarea a Bardem para encontrarlo. No pega mucho esta tecnología punta en un ambiente en el que los téléfonos son de girar la rueda.
Este cazador tiene una mujer, pero ¿qué mas da? ¿Desde cuándo las mujeres fueron más allá de unas simples zorritas en las películas del Oeste Americano? Pues nada, a obedecer las órdenes del señor marido, y para casa de su madre, que si no estorba. Verdaderamente lamentable. ¿Por qué tu vida vale menos que 2 millones de dólares? Puta avaricia.
Las acciones son tan sumamente frías que ni siquiera puedo identificar a cada personaje con un nombre. No pretendo que una película me transmita un mensaje, pero los escasos diálogos rozan la estupidez, como estúpidos son los estereotipos que se les atribuyen a los mexicanos: traficantes o mariachis. Y ver a Bardem desnudo no es algo erótico, es como un oso. No entiendo tantos premios y nominaciones que se le atribuyen a esta película… pero ellos son los entendidos, no yo.
Y ¿por qué en Estados Unidos, para demostrar que eres un “hombre”, vale con que digas que estuviste en Vietnam? En las próximas generaciones la fórmula será ¿estuviste en Irak? Bravo por ellos, valientes.
También es verdad que la libertad para comprar armas facilita el desarrollo de este tipo de argumentos. ¿Quién no tiene una “gun” para sacar en el momento de morir?








Ya te digo que es mala la peli!! yo la estube intentando ver anoche (gracias a cinetube.es!!) y a la media hora estaba dormidisimo, es una peli absurda, malos dialogos, lenta, mu mal mu mal mu mal
¡Y ganó! Mejor película, mejor dirección, mejor actor de reparto para Bardem, y mejor guión adaptado. Todos esos Óscar se ha llevado la película “no es país para viejos”, o “sin lugar para los débiles”, como lo han traducido en latinoamérica. Sea como sea, “no country for old men” se ha convertido, desde anoche, en la mejor película del año. Y sinceramente… cómo me ofende escuchar eso. Cosas de la academia, no hay quien los entienda.