Viajar con las verduleras
Domingo, 30 de Marzo de 2008 por Sara
Domingo por la mañana: me planto en la cola del check-in de Ryanair en el aeropuerto de Bergamo. Enseguida comienzo a escuchar algunas voces más altas que otras, se nota que se avecina un vuelo a Valladolid cargado de españolitos. Junto con la alegría propia de aquel que viaja, se vislumbra la falta de educación que profesan nuestros compatriotas. A voces en el aeropuerto, dirigiéndose a todo el mundo en español como si éste fuera el idioma universal, y cuanto más griten, piensan que mejor les entenderán. Señora, estamos en Italia, no en sordolandia!
Y, ¿cómo no? quejándose por todo. Que si somos muchos en el avión, que si hace mucho calor en el bus, que si los asientos no son numerados, que si a bordo no hay prensa ni comida gratis… digo yo, ¿qué pretenden en un vuelo de bajo coste, que te den la almohada y la mantita?
En fin, que hay algunos que no saben salir de casa, que mejor sería si se quedaran en el corral, a cacarear con las gallinas. A mí, si me preguntan algo, les respondo en italiano, no sea que me vayan a confundir con una más de su clan de verduleras.









Claaaaaaaro, claaaaaaro, tú las contestas en italiano porque sabes y así te escabulles, ¿verdad? Pero y yo qué hago Sara, que no me queda otra que hacerme pasar por española…
Y es que tienes toda la razón del mundo: sales al extranjero y allí donde oigas voces, habrá gente española, jajajaja!!!!!!!!
Un besote española italianada!!!!!!! Muaaaaaaaaaaaa