Aeropuertos de andar por casa
Viernes, 11 de Abril de 2008 por Sara
Desde mi primer viaje en avión, con unos 19 años, y que curiosamente fue a Italia, ya son varios los aeropuertos que he pisado. Escribo estas palabras en uno de mis viajes, entre aviones, trenes y autobuses, y siempre pensando en una persona: en ti, Adri.
Mi primer aeropuerto fue el de Barajas, que aunque aun no existía la T4, ya era inmenso. El primer vuelo lo esperaba con ilusion, no sólo era la primera vez que despegaba, sino también la primera vez que salía de España. Una sensación de cosquilleo cuando alcanzábamos tanta velocidad que abandonábamos suelo firme, pero lo mejor sin duda, y de lo que nunca me cansaré en cada uno de mis vuelos, es contemplar las casas, las ciudades, las tierras, incluso las nubes, a vista de pájaro. Si no fuera por mi tendencia a dormir en los medios de transporte, me podría pasar todo el trayecto mirando hacia abajo.
Y así llegué al aeropuerto de Malpensa, en Milán, del que poco me acuerdo por los nervios de llegar a la gran ciudad. La compañía elegida, Alitalia.
En mi segundo vuelo me lancé a la aventura yo sola, ni más ni menos que para cruzar el charco y cumplir mi sueño de conocer Argentina. Fue en julio de 2005, llegué a tiempo a Barajas, pero con el susto de que el tren se había averiado por el camino, y pensando que perdía el vuelo… al final quedó en eso, un susto. Y ese mismo día fue cuando conocí a Juan, que me acompañó al aeropuerto, y fue la última persona que vi antes de partir. El vuelo larguísimo, menos mal que era nocturno, y yo dormía y dormía ya que nada se podía ver hacia abajo en la oscuridad, se hizo aún más largo por las escalas. Cuando llegamos a Río de Janeiro ya era de día, y el Corcovado me dio la bienvenida a la soleada ciudad carioca. En un aeropuerto que parecía grande, vuelvo a despegar hacia Montevideo, al Aeropuerto Internacional Carrasco, el más pequeño que hasta entonces había visto.
En la capital uruguaya, y siempre con la misma compañía, Pluna Uruguay, me subo a un avión tan pequeño que más parece un autobús, y el trayecto hasta Buenos Aires es tan corto (apenas media hora) que casi nos da el tiempo justo para despegar y aterrizar.
Ya en la capital argentina, con un aeropuerto un poco más grande, se agradece que haya alguien esperándote, más de 24 horas después de haber salido de casa, y aún con el jet lag con el que no sólo hemos cambiado la hora, sino también la estación.
Ese mismo año, en octubre, elegimos Air France para volar a París, de nuevo desde Barajas (hay que ver qué de conexiones hay en Madrid), con destino el aeropuerto Charles de Gaulle, tan grande, que si no llega a ser porque nuestra anfitriona nos esperaba, seguro que nos perdemos.
Luego pasaron un par de años hasta que volví a subirme en un avión, en un vuelo desde Lisboa hasta Bilbao con Iberia, en uno de esos aviones pequeñitos que tienen de Air Nostrum. El aeropuerto de Lisboa no es muy grande y se integra dentro de la misma ciudad, en cambio, el de Bilbao, está apartado de todo, y aunque es pequeño, destaca por su moderno diseño. Es un aeropuerto poco práctico, ya que para llegar a él tienes que ir por tus propios medios, o en taxi, porque aún no se les ha ocurrido poner una línea regular de autobús (hasta donde yo sé) que conecte con la ciudad de Bilbao.
El siguiente fue otro vuelo desde Lisboa, y es que la efímera compañía Air Asturias ofrecía viajes hasta Avilés a un precio tan bajo, que era una pena desaprovecharlos. El aeropuerto de Avilés es pequeño y poco concurrido, casi se puede decir que es más grande el parking que el propio recinto.
Desde Valladolid, la compañía Ryanair ofrece ofertas que no se pueden dejar escapar. Por unos 15 euros o menos, te puedes ir a pasar el fin de semana a Bruselas, Londres, o Milán. El aeropuerto de Villanubla es tan pequeño, que las 5 puertas de embarque van a dar al mismo lugar, la calle, y el avión “aparca” en la puerta de casa, ni siquiera necesitas el típico bus del aeropuerto que te deja junto a la escalerilla. Aún así, está bastante concurrido para lo pequeño que es.
Acogiéndonos a una de estas ofertas, rondando fechas de la Semana Santa pasada, nos vamos a Bruselas-Charleroi, para pasar una semana en la casa erasmus de Nuria en Leuven. El aeropuerto de Charleroi, algo más grande que el de Villanubla está un poco lejos de Bruselas capital, pero habrá autobuses que te lleven.
Desde Bélgica tenía que regresar a Lisboa, esta vez desde el aeropuerto de Bruselas, que es gigante, y al que se llega fácilmente en tren. Con Brussels Airlines aterricé en Lisboa haciendo un tour aéreo por la ciudad y sus alrededores, casi podía tocar mi casa.
Cuando decidí cambiar de país de residencia, escogí la ciudad de Bologna porque la compañía Vueling tenía vuelos directos desde Madrid (ahora ya no llegan hasta Bologna), y porque Adri era azafato de esos vuelos. La T4 de Barajas parece cada día más grande, amplia y concurrida. Ahí es imposible que el avión extienda su escalerilla frente a la puerta de embarque como en Valladolid. El aeropuerto de Bologna no es enorme, pero está bastante completito, al menos tiene 2 pisos. Y allí me esperaba Giancarlo, siempre.
Con la desaparición del servicio de Vueling, me tuve que agarrar otra vez a las faldas de Ryanair si no queria pagar una pasta gansa por volver a casa o quedarme atrapada en este país para siempre. La aventura esta vez consistía en llegar a Bérgamo, pero siempre hay algún alma caritativa que me echa una mano. El aeropuerto Orio al Serio, que es casi tan pequeño como el de Valladolid, está conectado con autobuses a Milán y a Bérgamo ciudad, cosa que se agradece para llegar a la civilización.
De momento aquí se quedan mis conocimientos sobre los aeropuertos, que tendré que seguir ampliando, cuando un día de estos llegue al de Tenerife… y espero que con Adri de acompañante, aunque esta vez no sea mi azafato particular.
Por último, hago referencia como siempre al gran maestro Xhelazz, con sus frases tan rotundas. “No funciones como un aeropuerto, que tu vida no dependa de si alguien llega o se va”. En la foto, nubes de algodón desde el avión a París.








hola! por finnn escriboo saraa! jeje me ha encantao lo que has escrito , si es que vales lo que no esta en los escritos! bueno espero que la proxima vez que subamos juntos en un avion sea para ir a tenerife ; porque hayamos encontrado un curro los dos alli cada uno de lo nuestro ! jaja 1beso enorme desde Madrid!
pd; el aeropuerto de Asturias no es tan pequeño eh! que despues de bilbao y santiago es el mas importante del norte jajaja PUXA ASTURIAS!!!
1BESITOOO ENORME
AdRi
Vale, creo que me he mareado con tanto vuelo de tu relato :S
Pedazo texto Sara, eres un culo inquieto!!! Y se puede decir que viajas más que los señores presidentes, jajaja!!! Tendrías que pensar en protagonizar una de estas series en las que la gente se pasa la vida viajando por el mundo y mostrando todas las peculiaridades que se encuentran por el camino (y comiendo bichos asquerosos!!!).
Por cierto, quién pudiera andar por esas nubes de algodón, que ahora que vuelvo a miralas me han recordado al anuncio del queso Philadelphia, jajajaja!!!
Un besote Saraaaaaaaa
Bueno Sara, aunque sólo sea para aumentar tus conocimientos y ayudar a aquéllos que te leamos, paso información correcta actualizada sobre el aeropuerto de Bilbao.
Dispone de un servicio de autobús entre el aeropuerto y Bilbao (con varias paradas en Bilbao) y con una frecuencia de cada 1/2 hora en días laborables y cada hora en festivos, desde las 6.30 de la mañana hasta las 22.30 de la noche. Las paradas en Bilbao te dejan cerca del metro y estación de autobuses Termibús: cercanías y nacionales.
Puede que incluso el horario sea más amplio. Siempre se puede consultar en internet antes de viajar. . . ¿verdad?
Un abrazo. Carmen
Es bueno saberlo, lo tendré en cuenta la próxima vez que vaya y no me tendrán que ir a buscar en coche… la verdad es que eso me dijeron, me informaron mal.
Gracias Carmen por tu aportación, un abrazo.
Bueno, qué pasada de conocimientos aeroportuarios. Si quieres por completar, el de Melilla debe ser algo así como el de Pucela de grande, aunque a tiro de pidera de la ciudad. Aunque si quieres conocerlo de cerca, mejor será que vayas a verlo dentro de algún tiempo, cuando ya esté instalado allí. Sí, es una invitación en toda regla (aunque me han dicho que sale más rentable pillar avión a Málaga y desde allí en ferri hasta el norte de África… Habrá que probar).
Un saludet maja, y pásame la censura, ¿eh?
vaaaaa un diaa te cuento las paradas de autobus por la que he estadoooo son mogollon…..