Claveles para todos
Viernes, 25 de Abril de 2008 por Sara
El 25 de abril de 1974, un levantamiento militar en Lisboa acabó con el régimen dictatorial de Salazar. Los ciudadanos salieron a la calle a manifestar su apoyo a la revolución con claveles en mano, que es la flor de la temporada. De ahà el nombre de la Revolución de los Claveles, Revolução dos Cravos en portugués.
Cada año, Portugal conmemora su liberación con fiestas y manifestaciones, y sobre todo, con claveles. El Largo do Carmo es punto clave en la ciudad de Lisboa para este dÃa, donde todos nos sentimos un poco portugueses, y se nos ponen los pelos de punta al escuchar el himno de Grândola, vila morena.
Éstos fueron los hechos
Una parte de la historia en imágenes
Una pelÃcula, Capitanes de abril. Refleja cómo se vivieron esos momentos en Lisboa.
Otro 25 de abril, pero de 1945, Italia también tenÃa su propia liberación. Ese dÃa tocaba a su fin una lucha armada por parte de la Resistencia Italiana (o Resistencia Partisana) contra el fascismo y el ejército de ocupación nazi que estaba instalado en el paÃs. Este dÃa, la lucha se dio por finalizada porque el Comité de Liberación Nacional consiguió controlar casi todas las ciudades del norte de Italia, aunque no fue hasta el dÃa 29 de abril de 1945 cuando las tropas alemanas se rindieron y comenzaron su retirada.
Por todo el paÃs se pueden ver monumentos y placas conmemorativas a todos los caÃdos en la Resistencia.











yo habia oido que lo de los claveles era porque las de los puestos se los regalaban a los soldados segun pasaban, aunque claro, esto lo vi en la serie de documentales que tanto te gustan…
!!
Oh Sarita, esa revolución de los claveles, qué bonita fue. Aún recuerdo al Capitão Salgueiro Maia lamentándose por las cuatro muertes que los guardas de Caetano habÃan provocado.
A pesar de que todo lo demás salió bien.
Nada es más bonito ver al pueblo ilusionado y con ánimo de que las cosas puedan cambiar.
25 de abril sempre!!
Muy buen post.
[...] para volver a Valladolid. Regresé a mi rincón en la montaña, tras las elecciones en Italia, y el 25 de abril. Dejé de sentirme extranjera con tantos cuadraditos de colores, y Buenos Aires se llenó de humo. [...]