Cuevas sumergidas
Martes, 5 de Agosto de 2008 por Sara
Había una vez, entre valles y colinas de la Montaña Palentina, un rincón mágico.
Árboles, cuevas y un río. Estos 3 elementos se unían para formar el paisaje presidido por la Cueva Grande, perfectamente acondicionada para albergar a una pequeña población nómada. Se dice que hace muchos años, los pastores se refugiaban allí durante la noche, se resguardaban de la lluvia, y se calentaban al fuego de una hoguera cuyo humo escapaba por la chimenea natural estratégicamente colocada en el techo de la improvisada tienda de campaña. También se cuenta por ahí que la Cueva Grande era el escondite de los ladrones cuando huían tras hacer alguna de sus fechorías. Podía tratarse perfectamente del refugio del Alí Babá occidental.
Durante generaciones, el río que fluye entre las cuevas vio cómo familias y amigos acudían los fines de semana de buen tiempo al lugar a disfrutar de una tarde entre la naturaleza, cómo los niños recreaban una película del Oeste dejando volar su imaginación y explorando las cuevas más accesibles.
Cuando era pequeña, mi padre nos llevó a mis amigos y a mí a conocer el rincón que tantos recuerdos le traían a él. Con un bocadillo y un refresco en las mochilas, descubrimos aquel maravilloso lugar que aún conservaba las bolas de hielo que había dejado la granizada del día anterior, y donde en los árboles crecían unas setas de colosal tamaño, que bien podían albergar gnomos o pitufos.
Más veces regresé a la Cueva Grande, siempre acompañada de mi padre, y probablemente ya nunca vuelva más. No soportaré ver el despliegue de maquinaria dispuesta a destrozar algo que la naturaleza nos regala sin pedir nada a cambio. Un proyecto de la Junta de Castilla y León empezó a amenazar hace algunos años con la creación de un pantano cuyas aguas anegarán todo de cuanto os he hablado. Quedará inundada la Cueva Grande y todas las que la rodean, se ahogarán todos los sueños de las generaciones que formaron parte del entorno, y la fauna tendrá que evolucionar con aletas y branquias si quiere sobrevivir en su hábitat.
Si alguna vez pasáis por la carretera que va de Pisón hasta Tarilonte, y veis un pantano, sabed que bajo esas aguas había una vida distinta que muchos no supieron apreciar, y permitieron que el olor del dinero y las falsas promesas de atracción al turismo les cegara y dieran el permiso para construir algo que no necesitamos.













dios!! que vista! tu relato me dio ganas de salir para alla!
beso
La montaña palentina es preciosa, conozco muy bien Guardo, Velilla del Río Carrión, Cervera de Pisuerga y Saldaña.
Sobre tu post…cuantos recuerdos y pueblos quedan en el fondo de todos los pantanos…todo tiene sus ventajas y desventajas…Esta vez las desventajas son muchas.
Saludos.
Venimos con papá para dar las gracias por el comentario, nos ha dicho que conoce tu pueblo y es que papá ha viajado mucho y nos habla de los sitios que nos va a llevar a hace excursiones, pero tenemos que crecer más aún somos muy pequeños y pronto seremos mayores para ir a muchos sitios bonitos.
Nos ha gustado las fotos y el cafe que tienes arriba, se parece al que toman papá y mamá cuando leen el periódico.
Besos
Ya está, un poco chapucero pero ya está.
http://logio.blogspot.com/2008/08/como-poner-la-hormiga-en-tu-blog.html
En cuanto pueda me pongo a aprender como poner código en el blog.
Por cierto en mi pueblo el río hace unas cuevas naturales a las que llamamos “A Cántara da Moura” que tienen leyenda y todo.
Un día hablaré de ella.
Hermosa tortuga pero hay 2 cositas que yo le veo:
Quizás un poco grande y se ve el borde.
hola FELIZ DÍA SARINHA, hoy es el día del niño aquí!!!.
Hermosa descripción has logrado, sabes cariño me haces casi sentir que estoy allì!!!, ya te tengo en mi correo, mis besos y abrazos!!!
¿A dónde vamos? Si todo lo que está frente a nosotros nos estorba, si tenemos en la mente la obsesión egoista de “perfeccionarlo” todo, si la naturaleza misma, a pesar de proceder de ella, vamos contra ella. Atropellamos al resto de animales olvidando que somos nosotros mismos parte de ellos, borramos los sueños e ilusiones de otras generaciones en arasde la prosperidad y el bienestar humano. ¿A donde vamos? Me temo que en niguna dirección puesto que aún no hemos sabido respondernos de donde venimos.
Buenas amiga. Me he permitido de poner tu post en mi blog porque me ha gustado mucho y para ver si vale de apoyo para algo. Sino quieres que aparezac dímelo. Gracias y un saludo
Felcidades y me alegro que ganase una de las historias que más me gustó.
Saludos.
He comentado con el de los peques, pero bueno ellos también mañana te felicitarán.
Saludos.
Sara conozco tus sentimientos hacia el Río de las Cuevas. Esta vez tu comentario me llena de profunda emoción, porque siento y reprocho el proyecto lo mismo que tu, odio ese pantano que nos tapará el lugar más bello de todos los pueblos de la Peña, no puedo comprender como estamos tan ciegos y nos dejamos tapar los ojos con unas ilusiones precarias, nos dejamos comprar una belleza natural por un puñado de dinero que a larga no nos sacará de ningún apuro, será solo lo suficiente para pagar el funeral de la Cueva Grande y todo su bonito entorno. Es una pena que este paisaje se quede bajo las aguas del pantano. Es una puñalada al corazón de la madre Naturaleza. Un error imperdonable del que algún día no lejano quizás tendremos que arrepentirnos. Sara, me duele mucho a mi también.
Este verano el comentario general del pantano corre por las calles de Pisón y muchos se acercan a ver el comienzo de las obras. Solo se ve la novedad resplandeciente vestida de encanto, pero no vemos que bajo esas apariencias se ocultan otras amarguras. Escucho con tristeza y recuerdo la película de Paco Martínez Soria, “Que vienen los americanos”. Esperemos que no nos pase la misma frustración y lo más doloroso, que nos quedemos peor de lo que estamos.
Sara, no puedo imaginar el que ya no podamos volver juntos a ver la Cueva Grande, a disfrutar de esa maravilla. No puedo soportar que esa natural belleza quede sumergida, enterrada y arrinconada en el baúl de nuestros recuerdos. Aquello que en mi niñez me embelesaba con fantásticos sueños, hoy todo se convierte en una desagradable pesadilla.
Tú y yo solos, no podemos hacer que cambien las ideas de las personas que manipulan todo esta estrategia.
Te doy un abrazo con el mismo sentimiento.